Cuando el norte de Marruecos era una “zona feliz” de España

El contexto

Es probable que la historia marroquí nunca reconozca el decisivo papel que España jugó durante más de un siglo por la cohesión y arabización de los que hoy es el Reino Alauí, incluido el pulso a Francia cuando París nombró un nuevo sultán enviando al exilio a Mohamed V, abuelo del actual Rey de Marruecos.

Marcadas por los altibajos, las aventuras colonizadoras de España y los sueños expansionistas de Marruecos, las relaciones entre ambos países han estado marcadas por una sucesión de encuentros y desencuentros prácticamente desde que Ismaíl de Marruecos, miembro ya de la dinastía, consiguió unificar y pacificar el primer sultanato a principios del siglo XVIII.

El coronel Juan Luis Beigbeder con Ramón Serrano Suñer, quien lo avaló para ocupar la cartera de Exteriores, en una visita a Tetuán

Si la Primera Guerra de Marruecos supuso la primacía española en la región a mediados del siglo XIX, consolidada tras la Conferencia de Algeciras de 1906 y el Tratado de Fez de 1912, la Guerra del Rif sirvió para consolidar las alianzas entre españoles y árabes frente a las tropas bereberes de Abdelkrim que masacraron a más de 10.000 españoles en Annual para constituir la República del Rif.

Fue el inicio de una relación que, sin ser de igual a igual, hacía que España reconociese la legitimidad del poder civil y religioso del sultanato sobre la población indígena. Para ello fue fundamental la figura del jalifa, su representante en Tetuán, la capital del Protectorado.

Lee también

El primero era hermano del sultán Hasán I, que a su vez fue tío abuelo del segundo, Hasán ben el Mehedi, que supo gestionar la dominación española durante tres períodos: la dictadura de Primo de Rivera, la República y el franquismo.

Tras el desembarco de Alhucemas y la campaña militar con la que España, con el apoyo de Francia, acabó recuperando el control de todo el norte de Marruecos en 1927, las relaciones entraron en una fase de apoyo mutuo que culminó en el apoyo de la población civil y las tropas árabes al alzamiento militar y en una campaña de profunda arabización de la región promovida por el nuevo régimen.

Así queda en evidencia en el discurso del coronel Juan Luis Beigbeder, a la sazón alto comisario español en el Protectorado antes de convertirse en el primer ministro de Exteriores del nuevo régimen. Pronunciado el 20 de junio de 1939, menos de tres meses después del fin de la Guerra Civil, Beigbeder celebraba la visita del intelectual libanés Amín er-Rihani, nombrado director honorario del Centro de Estudios Marroquíes de Tetuán, institución cultural de la cultura árabe del Protectorado junto al Instituto General Franco para la Investigación Hispano-Árabe.

Menos de dos décadas después, las relaciones entre España y Marruecos entraron en una nueva fase con el reconocimiento de la independencia marroquí y la visita oficial a España del aún sultán Mohamed V, abuelo del actual monarca. Visita que coincidió –y no casualmente– con la del rey Saúd I de Arabia, que reconocía el papel de España como gran aliada cultural y estratégica del mundo árabe y pretendido destino de las inversiones saudíes.

El discurso

“Hoy recibimos en esta casa a mi querido amigo el maestro Amín er-Rihani, gloria de la cultura árabe, que nos honra aceptando el nombramiento de director honorario del Centro de Estudios Marroquíes.

”Quiero darle las gracias en nombre de todos por haber tenido la amabilidad de aceptar nuestra invitación. Era nuestro deseo que conociera esta zona feliz y viera con sus ojos la obra de Franco.

”Esperamos su juicio y su crítica como autoridad indiscutible en el mundo árabe. Vino aquí sin prejuicios, con su sentir quijotesco, y a través de su maravilloso talento ha visto lo que ha querido.

”Nosotros, durante la lucha cruenta que coronó la victoria, hemos hecho y no hemos hablado. Obedecimos a Franco y nada más.

El Protectorado de Franco es  sentimental y no político, y cuando piensa en la conquista es en la conquista de los corazones

”El Protectorado de Franco es un protectorado sentimental y no político, y cuando piensa en la conquista es en la conquista de los corazones. Nos sometemos al juicio de la historia y ahora testimonio de Amín er-Rihani.

”El Protectorado sentimental, que es reflejo de una España imperial, no busca la conquista utilitaria, ni primeras materias, ni explotación de los hombres ni de las cosas; aspira a algo más: a la restauración de un mundo ideal, hoy día en decadencia.

”Es nada menos que el renacimiento de la cultura árabe, del sentimiento árabe, de las letras árabes y de una civilización que forma parte integrante de España. Queremos que Córdoba resucite de sus cenizas, que enfriaron los siglos.

”Y ya que hablo de cultura árabe es evidente que España, por donde pase, tiene que arabizar. Es algo que llevamos en la sangre: la cultura, la civilización y la arabización son para nosotros lo mismo. Y es para mí un orgullo haber publicado la ordenanza arabizando radicalmente la enseñanza en nuestra zona feliz.

La España imperial no busca la conquista, ni primeras materias, ni explotación de los hombres ni de las cosas; aspira a la restauración de un mundo ideal

”Quédense las lenguas arcaicas y las instituciones de derecho perturbadoras como materia para la investigación de los eruditos. Pero no sirven para la cultura y la civilización: el vehículo de ambas es el árabe, y así lo cree España.

”Patente está lo hecho en estos tres años por la defensa de la lengua y la cultura árabes. Conservo cuidadosamente la carta del primer ayudante del generalísimo Franco dándome instrucciones sobre la libertad de la prensa árabe.

”Franco se ocupaba de ello en los días de batalla. El hombre de las intuiciones geniales sintió el problema, y no sólo pensaba en sus predilectos guerreros marroquíes, sino en la civilización y porvenir de esta zona feliz, donde tiene puesto el corazón.

”Siguiendo las instrucciones del caudillo, se ha dado desarrollo inusitado a las instituciones de enseñanza y fomento a la prensa. Amín er-Rihani ha visto escuelas de sólida construcción y de silueta imponente en los lugares inaccesibles y en comarcas donde jamás se habló árabe. Ha podido convencerse de que el edificio más importante y sólido era siempre la escuela, y que para dar acceso a ellas se construían carreteras, cuyo coste era superior al de los edificios.

España, por donde pase, tiene que arabizar, porque es algo que llevamos en la sangre

”Y como nuestro protectorado sentimental tiene como nervio el amor al pueblo marroquí, ha tenido la prueba al ver las instituciones de carácter social, tales como los reformatorios, las casas baratas, la orientación original de nuestro sistema de prisiones y esos focos de civilización y cultura que son las intervenciones a cargo de oficiales del Ejército español.

”El profesor Rihani podrá juzgar nuestra intención sincera, nuestra lealtad para el pueblo marroquí, el respeto a la personalidad de esta nación, nuestro deseo verdadero del bienestar de este pueblo hermano por tradición, por historia, por sentimiento y por la sangre derramada en la victoria común.

”Hay que hablar de victoria en este acto oficial: vivimos en el entusiasmo de la victoria hispano-árabe, oímos aún los gritos de triunfo en dos lenguas: es una victoria bilingüe. Y es mi deber hacer el homenaje al incomparable soldado marroquí, digno hermano del español.

”El árabe guerrero ha despertado, y a la vez su cultura. Y la resurrección ha tenido lugar aquí. No podía ser otra cosa: si el porvenir nos reserva el renacimiento de una cultura árabe mediterránea, aquí debe empezar. Aún es tiempo. Roma ha destruido a Corinto, pero aún no ha arrasado a Atenas.

Mostramos nuestra lealtad para el pueblo marroquí, el respeto a la personalidad de esta nación, nuestro deseo verdadero del bienestar de este pueblo hermano

”Para el renacimiento pensamos en la Atenas oriental, y allí acudimos pidiendo asistencia y ayuda en la obra de cultura. La presencia de los eminentes profesores orientales que me escuchan es prueba de ello.

”Quiero hacer constar la cooperación a esta difícil labor de los partidos nacionalistas marroquíes, cuya legitimidad se reconoció desde el primer momento del alzamiento nacional. Los partidos han comprendido que su misión más importante es la obra de la civilización y de cultura y en ello cooperan ahora con la nación protectora. Como cooperaron con Franco en nuestra guerra victoriosa.

”Algo nuevo hay en Marruecos. El frente popular y los frentes populares no podían sentir el alma árabe, ni hacerse cargo del inmenso depósito de energía que es el Islam, ni comprender el idealismo musulmán. Sólo son capaces de destruir a Corinto y poner cadenas y grilletes.

”¡Qué instinto maravilloso hizo ver a los habitantes de esta zona feliz que el camino de la salud estaba en la estela de Franco! Su intuición les llevó a combatir a aquellos que robaron los manuscritos árabes de El Escorial, tesoro nacional.

Quiero hacer constar la cooperación a esta difícil labor de los partidos nacionalistas marroquíes, cuya legitimidad se reconoció desde el primer momento del alzamiento nacional

”El ideal, por serlo, es inagotable. Los horizontes son ilimitados; las perspectivas, inmensas, y nuestra ambición, sin límites. No sólo quisiéramos la resurrección de Córdoba, y que el árabe vuelva a ser lengua de cultura mundial, como lo fue en la Edad Media, sino que también soñamos en la reconciliación y compenetración de la cultura latina y de la árabe, y en la armonía entre el Islam y el Cristianismo.

”El pueblo árabe fue el más tolerante de los pueblos, y había tolerancia y comprensión cuando en el Mediterráneo se mandaba en árabe. Cuando aparecieron otras lenguas lejanas de acento mongólico surgió la intolerancia, que hablaba en turco, y Roma aniquiló a Grecia y comenzó otro cautiverio de Babilonia.

”Nuestros amores para el cautivo, y esperanza, esperanza, esperanza.

”Que renazca la hermosa lengua árabe, nuestra lengua de cultura mundial en la Edad Media, tan importante entonces como el latín, y que fue vehículo de cultura entre Oriente y Occidente.

”¡Que vuelva la lengua árabe a volver a seducir a las almas y a apasionar los talentos, que resuciten Raimundo Lulio y Anselmo de Turmeda!

Que renazca la hermosa lengua árabe, nuestra lengua de cultura mundial en la Edad Media, tan importante entonces como el latín

”Nada de lo hecho en estos tres años hubiera sido realidad sin la impulsión, ayuda, consejo e impaciencia de nuestro soberano querido Muley el Hasán, Jalifa reinante en esta zona feliz. Su febril actividad, su claro talento, su ardiente imaginación han sido factores decisivos en esta gran obra de cultura.

”Y pemítaseme hacer el homenaje a las virtudes singulares de Su Alteza el Jalifa, cuyo prestigio rebasa los límites de la zona feliz. Su personalidad, que impone, la dignidad con que ejerce su dificilísimo cargo, son cualidades que le hacen ganar el respeto de todos.

”No es fácil ser soberano protegido, pues aparte de las preocupaciones y trabajos del gobierno debe estar atento a la defensa de su pueblo, ser celoso guardador de sus tradiciones, usos y costumbres, orientar la evolución de sus súbditos dentro de su tradición, pero a la vez fomentar la cultura y la civilización, sin que la existencia de un protectorado extranjero pueda menoscabar la personalidad cultural, social y religiosa de su grey.

La misión civilizadora que nos está encomendada es única razón que justifica nuestra presencia entre estos hermanos marroquíes

”Y no basta con ello; debe tener iniciativa pidiendo ayuda a la nación protectora para llevar a cabo lo más rápidamente posible la misión civilizadora que nos está encomendada, única razón que justifica nuestra presencia entre estos hermanos marroquíes.

”Os daré una agradable noticia, que estoy seguro provocará general satisfacción: Su Alteza el Jalifa ha concedido la Gran Cruz del Orden Mehdauia al profesor Amín er-Rihani.

”Y yo, al despedirme del maestro Rihani, me contemplo y veo dentro de mí las dos almas que poseo, una española y otra árabe. Mi amigo sólo tiene ahora un alma, árabe. Acaso al marchar de Tetuán descubrirá con sorpresa que yo le he prestado la mitad de mi alma española.”

Últimas entregas

Esta pieza corresponde a una serie de contenidos publicados por La Vanguardia que recopila algunos de los discursos más relevantes del siglo XX desde una perspectiva histórica y con ánimo divulgativo.


Ramón Álvarez


Ramón Álvarez


Ramón Álvarez


Ramón Álvarez


Ramón Álvarez